Lesión arterial durante una linfadenectomía pélvica laparoscópica
González Rodríguez Iván; Medina González A; Blanco Fernández R; Gil Ugarteburu R; Fernández-Pello Montes S; Díaz Méndez B; Baldissera Aradas JV; Mosquera Madera J
Servicio de Urología del Hospital de Cabueñes
LXXXI Congreso nacional de Urología, Toledo, 2016
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INTRODUCCIÓN:

Las lesiones vasculares arteriales en cirugía pélvica laparoscópica son raras. Gran parte de ellas se producen durante la colocación de puertos de trabajo, y en estos casos la reparación debe realizarse en campo abierto. Cuando la lesión se produce durante el tiempo laparoscópico la reparación puede hacerse por vía laparoscópica sin comprometer la seguridad del paciente.

Las lesiones aórticas o de iliaca común pueden ser reparadas con sutura directa, pues su calibre dificulta la estenosis posterior. En arterias de menor calibre, como la iliaca externa, las lesiones transversales tienen bajo riesgo de estenosis, y pueden ser reparadas de manera directa. Las lesiones longitudinales cortas deben ser suturadas en sentido transversal, pero si son demasiado largas, debe utilizarse material protésico para evitar una estenosis posterior.

El objetivo de este vídeo es mostrar el proceso de reparación de una lesión vascular arterial intraoperatoria por vía laparoscópica.

 

MATERIAL Y MÉTODOS:

Paciente de 67 años, en el que se realiza una linfadenectomía pélvica previa a una prostatectomía radical laparoscópica. Tras la linfadenectomía izquierda sin complicaciones se inicia la derecha, produciéndose una lesión espiroidea de unos 2 cm de longitud en la arteria iliaca externa derecha.

 

RESULTADOS:

Se disecan los cabos arteriales y se clampan con las propias pinzas de laparoscopia a su mínima presión. Heparinización. Cierre de la apertura con una prótesis de Dacron, con la superficie externa cubierta de colágeno, suturada con Prolene 6/0 de doble aguja. Tras la finalización de la sutura persiste cierto sangrado, por lo que se coloca Celulosa Oxidada sobre la sutura y se mantiene con una suave presión durante 10 minutos, hasta que el sangrado cede. El tiempo de clampado arterial es 60 minutos. Se comprueban los pulsos distales. La prostatectomía se suspende y el paciente es dado de alta en 6 días sin otras complicaciones. El paciente debe ser tratado con antiagregantes durante al menos 6 meses. Posteriormente recibirá radioterapia para su cáncer de próstata.

 

CONCLUSIÓN:

Las complicaciones vasculares durante cirugía laparoscopia pélvica pueden ser resueltas de manera laparoscópica sin que ello comprometa el resultado de la reparación, manteniendo los principios que rigen la cirugía clásica.

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