Trasplante renal robótico
Alcaraz Asensio, A.; Musquera Felip, M.; Izquierdo Reyes, L.; Vilaseca Cabo, A.; Asiain Iraeta, I.; Peri Cusi, L.
Servicio de Urología. Hospital Clínic - Universitat de Barcelona
LXXXI Congreso nacional de Urología, Toledo, 2016
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Introducción

La evolución de las técnicas quirúrgicas durante los últimos 20 años ha ido enfocada a la reducción de la morbilidad. Así pues, se han realizado trasplantes renales por laparoscopia con buenos resultados, pero esta técnica no ha tenido demasiada aceptación. La utilización de un robot permite realizar procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos en condiciones óptimas, por lo que varios grupos han realizado trasplantes renales con robot demostrando unos resultados funcionales correctos. En este vídeo, presentamos nuestro primer cao de trasplante renal de donante vivo utilizando el robot Da Vinci.

Métodos

Colocamos la paciente en decúbito supino con las piernas separadas para poder acoplar el robot. El primer paso de la cirugía consiste en la disección de los vasos ilíacos y la preparación de la vejiga para la urétero-neocistostomía (Lich-Gregoir modificado). Cortamos dos flaps de peritoneo laterales a los vasos iliacos para poder crear un espacio extraperitoneal en el que alojar el riñón una vez finalizado el trasplante.

Para mantener una adecuada isquemia fría, envolvemos el injerto con una gasa con hielo picado. Esta cobertura también nos permite evitar lesiones del riñón al mobilizarlo con los brazos del robot. El injerto se introduce en la cavidad peritoneal a través de una laparotomía media de 5cm periumbilical en la que posteriormente colocamos una plataforma Gel-Point.

Realizamos las anastomosis vasculares con suturas continuas de de Goretex 6/0, pero realizamos un punto en el extremo inferior de la misma para mantener la tensión del hilo. Utilizamos porta agujas Black Diamond para realizar los puntos y para manipular la pared de vascular de forma atraumática.  Irrigamos la luz vascular con suero salino heparinizado al inicio y antes de cerrar cada sutura.

Como medida de control de la isquemia fría, medimos la temperatura del injerto antes de retirar los clamps vasculares. Comprobamos entonces la perfusión del injerto y lo colocamos en su posición definitiva, en el espacio extraperitoneal que hemos creado al principio.

RESULTADOS

El tiempo quirúrgico fue de 300 minutos, con tiempo de anastomosis venosa de 28 minutos y de anastomosis arterial de 34. La paciente no presentó ninguna complicación en el postoperatorio y hubo diuresis inmediata.

CONCLUSIONES

El trasplante renal robótico es una técnica factible y reproducible que permite realizar un trasplante renal con una incisión cutánea mucho menor que en el abordaje abierto.

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