TRATAMIENTO ENDOSCÓPICO DE CATÉTER DOBLE J CALCIFICADO EN INJERTO RENAL DE BLOQUE PEDIÁTRICO: UNA BUENA OPCIÓN TERAPEÚTICA.
Sánchez García, M.; Serrano Pascual, A.; Gómez Vegas, A.; Novo Gómez, N.; Resel Folkersma, L.; López Pérez, E.; 1 Barrera Ortega, J.; Blázquez Izquierdo, J.; Moreno Sierra, J.
Servicio de Urología. Instituto de Investigación Sanitaria (IdISSC). Hospital Clínico San Carlos. Universidad Complutense. Madrid. 1Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico San Carlos. Madrid. 2Servicio de Anatomía Patológica. HCSC
XXIX Reunión Nacional de los Grupos de Litiasis, Endourología, Laparoscópica y Robótica, Palma de Mallorca, 2019
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INTRODUCCIÓN:

La poliquistosis renal autosómica dominante (PQRAD) es la enfermedad renal hereditaria más frecuente y la 3ª causa de insuficiencia renal terminal. En torno al 50% de las personas afectadas por dicha enfermedad necesitarán terapia renal sustitutiva (diálisis o trasplante renal)

La presencia de litiasis urinaria o cuerpos extraños en injertos renales es una complicación rara. Su etiología es multifactorial y una vez diagnosticada es necesario tener en cuenta las variantes anatómicas y el estado de la anastomosis ureterovesical, para elegir la mejor opción terapéutica. Se han descrito diferentes abordajes terapéuticos, siendo el manejo endourológico una alternativa mínimamente invasiva con buenos resultados a corto y medio plazo.

                         

MATERIAL Y MÉTODOS:

Presentamos en este video el caso clínico de una paciente mujer de 77 años con antecedentes personales de hipertensión arterial, fibrilación auricular anticoagulada y PQRAD con insuficiencia renal crónica secundaria. Es portadora de trasplante renal (bloque pediátrico) desde hace 21 años.

Tras pérdida de seguimiento durante años y múltiples ingresos en diferentes centros por infecciones de orina (ITUs) y uropatía obstructiva (UPO) la paciente consulta en nuestro Servicio por nuevo episodio de ITU y empeoramiento de función renal. En pruebas de imagen se objetiva la presencia de catéter doble J en injerto lateral, resto de otro catéter calcificado en dicho injerto y UPO bilateral. Tras derivación urinaria mediante nefrostomía percutánea (NPC) en injerto lateral y catéter interno-externo (CIE) en injerto medial se procede a la realización de cirugía retrógrada intrarrenal con fragmentación y extracción de extremo de catéter calcificado. 

 

RESULTADOS:

No hubo incidencias intraoperatorias ni complicaciones postoperatorias. Se realizó pinzamiento de CIE a las 48 horas y retirada de NPC con buena tolerancia a las 96 horas.  La paciente fue dada de alta al 6º día de la cirugía.

 

CONCLUSIÓN:

Consideramos que, en la actualidad, la cirugía endoscópica intrarrenal retrógrada es una buena opción de tratamiento mínimamente invasivo para aquellos casos de cuerpos extraños o litiasis localizados en injertos renales. Con esta opción terapéutica, intentamos conservar al máximo el parénquima y la función renal previa evitando así, el posible daño nefronal y las complicaciones derivadas de otras técnicas más invasivas como la nefrolitectomía percutánea.

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